Accion formativaLa rueda de la vida: La acción formativa

Que importante es ser consciente de la acción formativa y darse cuenta de este gran juego que realiza la mente. Un juego que por otra parte nos puede llevar si lo jugamos bien a ver la realidad tal como es, sin adornos ni fantasías e ilusiones. El darse cuenta es estar vigilantes de forma permanente aquí y ahora de forma continua, sin caer en el desanimo y la pereza, pues es desde esta vigilancia desde donde observamos y controlamos nuestras intenciones generadoras en la mayoría de los casos de acciones formativas perjudiciales que alimentan este ciclo del deseo, apego, ira e ignorancia. El estar vigilantes a nuestras reacciones bien sean exteriores o interiores nos hará más conscientes y esto a su vez nos permitirá actualizar nuestro potencial de amor, inteligencia y energía es decir nuestra naturaleza búdica.

La ignorancia es un freno que impide la manifestación de nuestro Ser a través de la mente, creando la forma errónea de la idea del yo, esta es la causa de las distintas acciones no virtuosas que realizamos. Recordamos que la ignorancia a la que hacemos mención en los artículos no es aquella relacionada con los conocimientos intelectuales si no con los relacionados con la verdadera naturaleza del Ser y todo cuanto nos rodea. Para abandonar esta forma errónea es necesario comprender como existe el yo en realidad.

Estas enseñanzas sobre la rueda de la vida son el legado que en vida nos dejo Siddhartha Guatama el Buda y otros muchos maestros que posteriormente le siguierón. Tiene hoy tanta utilidad como la tenían entonces en el despertar de Buda, hace 2.600 años. Debemos aprovechar esta gran oportunidad que nos ofrece el ejemplo de Buda para llevar Amor donde hay sufrimiento.

Buda dijo: No des por hecho lo que otros puedan pensar o decir, obsérvalo y viveló por ti mismo, ahí radica el secreto.

¿Qué son las acciones formativas?

Para que una silla exista, necesitamos múltiples objetos como madera, un carpintero, el tiempo, destreza, herramientas y otras muchas causas. Y a su vez cada una de ellas necesita de otras es decir todo cuanto vemos y no vemos es interdependiente. La madera necesita el bosque, la luz del sol, la lluvia, etc. El carpintero necesita a sus padres, alimentos, oxigeno, etc. Si seguimos observando y profundizando de este modo nos haremos conscientes y acabaremos por incluirlo todo. Todo cuanto existe no importa donde, ha hecho posible la existencia de esta silla. Una cosa puede verse en todas, y todas pueden verse en una. Reflexiona y medita sobre ello.

Uno de los principios fundamentales de la física cuántica, propuesto inicialmente por Louis de Broglie, es que las entidades subatómicas pueden comportarse o bien como partículas (cosas precisas que ocupan un lugar en el espació) o bien como ondas (regiones de influencia, difusas y sin limites, que pueden fluir a través de otras ondas o interferir con ellas.

Desde el punto de vista budista y según nuestro estimado y querido maestro Gheshe Sonam Rinchen: la acción formativa es como un alfarero haciendo vasijas y a veces también como la propia rueda del alfarero. El alfarero hace girar la rueda y produce distintas clases de objetos de barro. Hay distintas clases de acciones formativas: virtuosas, no virtuosas y no fluctuantes. Las acciones que generamos originan distintos movimientos en la rueda de vida.

¿De dónde surge la realización de una acción?

En el mundo de la forma la acción formativa esta siempre ahí en el aquí y ahora, en este momento y en el siguiente siempre presente y así de forma continua. La manifestación de las acciones formativas son la suma de sus causas y condiciones, y tiene como elemento motor la intención y el deseo motivada por las percepciones de nuestra mente.

Lo que realmente percibimos son las distintas manifestaciones de la acción formativa las cuales tienen un surgimiento un desarrollo y un decaimiento y la causa principal es la ignorancia. El origen de una nueva acción surge siempre de la mente, en ella esta todo el potencial de las posibles acciones formativas. Podríamos decir que todo se va archivado como si fuera una gran biblioteca en donde quedan guardadas todas nuestras acciones positivas y negativas formando así nuestro historial de vida. De la misma forma que el cocinero elige los ingredientes para diseñar un nuevo plato gastronómico, en la vida, cuando se dan las causas y condiciones necesarias surge en nosotros el deseo y la intención de actuar, por ejemplo: si Juan esta paseando por el parque y ve que un niño pasa corriendo a su lado y se cae, va casi instintivamente a socorrerle para ayudarlo, ¿qué a sucedido en todo este proceso?

Primero se cumplieron unas condiciones necesarias para que surgiera la acción:

1- Hacia buen tiempo en la ciudad.

2- Juan estaba en el parque.

3- Vio al niño correr con su patinete.

4- Hay una piedra.

5- El niño tropieza con la piedra.

6- Surge la intención y el deseo de ayudarle.

Estas son básicamente las causas y condiciones (hay más) para que Juan corra a socorrer al niño. Hay que decir que estas causas y condiciones son a su vez acciones formativas por si mismas dependiendo si somos el observador o lo observado, por esta razón todo conforma una red que interactúa de forma continua haciendo que todo este interconectado. De este ejemplo vemos que las acciones formativas son una gran oportunidad para evolucionar como seres humanos pues si observamos este proceso detenidamente veremos que somos cada uno de nosotros quienes tenemos el potencial para crear nuestra propia realidad. Con nuestras propias acciones formativas bien sean positivas,  negativas o no fluctuantes, estamos cultivando en el campo de la conciencia nuestra realidad y somos los creadores, así una y otra vez. Hacernos conscientes de ello nos hará crecer en sabiduría y alcanzaremos a ver la verdadera realidad para poder salir de este circulo vicioso del samsara.

Como consecuencia de una intención y deseo surgirá una acción formativa en nuestra mente, bien sea consciente o inconscientemente. Cuando deseamos algo o a alguien pero no podemos conseguirlo en ese momento queda grabado en nuestra mente de forma latente ese deseo bien de forma consciente o inconsciente y cuando se den las condiciones justas y necesarias la intención surgirá colapsando la semilla potencial de la acción, transformándose esta en acción física o mental de esta forma creamos los objetos bien sean físicos o mentales (onda/partícula). Con la acción creamos las formas físicas y mentales, por esta razón se llama acción formativa.

Pongamos otro ejemplo para ver este funcionamiento. Alicia estaba en su librería favorita con el fin de comprar un libro sobre meditación. La dependienta la informo del precio y lamentablemente no llevaba en ese momento el dinero suficiente para comprar el libro. Alicia cuando fue a la librería ya tenia en su mente la intención y el deseo de compra el libro y aunque no pudo comprarlo en ese momento el pensamiento llamado libro seguirá en su mente, aunque no piense en el libro o no lo compre. Cuando se den las causas y condiciones el libro será adquirido por Alicia en algún otro momento, sin ninguna duda.

El problema es que no somos capaces de ver el surgimiento de la acción formativa por que todo lo queremos de forma inmediata, egoísta y compulsivamente y estos son unos formidables frenos para que no se reúnan las causas y condiciones necesarias para ver la realidad tal como es.

No creas que en los Doce Eslabones que estamos estudiando sólo hay ignorancia, también hay semillas de sabiduría. Si te desprendes de los doce eslabones, no tendrás los medios para alcanzar la paz y la alegría. No te desprendas de tu ignorancia, tus acciones volitivas ni tu conciencia. En lugar de ello transfórmalas en comprensión y en otros maravillosos atributos.

Debemos aprender a usar nuestra conciencia como un instrumento de transformación. La mente consciente, al liberarse, se convierte en la Maravillosa Sabiduría de la Observación, la que puede ver las cosas tal como son.

Las enseñanzas de Buda sobre la transformación y la curación no son teóricas, sino muy profundas. Pueden practicarse cada día. Por favor, practícalas y compréndelas. Estoy convencido de que puedes hacerlo.

Un abrazo de alegría.

Próximo articulo: La conciencia

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