Hace ya unos cuantos meses que no escribo en el blog, no hay ninguna razón en particular, simplemente que me dejo llevar y cuando toca lo hago sin mas, considero importante no estar apegado a las cosas, simplemente dejo que las cosas fluyan al igual que fluye el agua de un rio, nada mas no hay nada místico en todo ello.

Este nuevo articulo trata sobre El Despertar Interior, os comentare sobre la importancia de conocer en primer lugar la existencia de la Ignorancia, la Avidez y la Aversión, llamadas en el budismo los tres venenos.
Estas son tres formaciones de la mente y son según el Budismo las tres causas principales de nuestros problemas en este mundo de la materia. Todos conocemos o por lo menos la mayoría de nosotros que cuando tenemos un problema del tipo que sea, cada persona no gestiona el mismo de la misma manera y esta variación depende del estudio, compresión y realización de la Ignorancia, la Avidez y la Aversión que hayamos alcanzado cada uno de nosotros en el transcuso de nuestra vida.
Evidentemente el tema  en si es profundo pues toca las causas y condiciones principales del sufrimiento que cada uno experimenta en este mundo, tienendo su origen en estos tres venenos, pero voy a intentar hacerlo sencillo.

El Despertar autentico esta en nuestro interior y es parte de la Autorrealización. Guiatumente

Podemos coger como ejemplo esta mal llamada corrupción, no importa del tipo que sea, e investigar juntos que sucede en el ser humano para llegar a realizar acciones tan perjudiciales para quien las realiza como para los demas.

Este es el hipotético caso de un amigo que llego a ser un alto cargo en la administración de un país lejano. El hombre era una bellísima persona, amable, educado, inteligente, bien formado, en definitiva una persona mas o menos igual a otros muchos millones de personas del planeta Tierra. Este amigo, como muchos de nosotros, tenia inquietudes (maravilloso) y ganas de mejorar la sociedad en la que vivía (todo muy loable) y ademas era un luchador innato (perfecto). Bien hasta aquí nada que nos pueda sorprender, pues entra dentro de lo que en occidente llamamos personas normales. Un día decidió formar parte de un partido politico (maravilloso) e intentar desde allí desarrollar sus inquietudes de mejora social, poco a poco fue ganandose la confianza de su partido y este en recompensa le empezó a dar tareas de responsabilidad dentro del mismo.

Un día le nombraron candidato para ocupar un cargo importante en la administración lo cual implicaba gestionar mucho dinero y tomar decisiones que afectarían a millones de personas, el se sentía eufórico pues veía que su oportunidad para cambiar lo que en su mente tenia estaba a punto de suceder, le vi feliz, quedábamos para tomar cafe y charlar sobre todo los proyectos que tenia en mente para desarrollar cuando estuviera en el nuevo cargo, no paraba, era como un niño con zapatos nuevos, yo por mi parte le animaba y le daba algunas ideas y sobre todo le decía que por favor no cambiara que fuera el mismo pues una de las cosas mas importante que podemos tener es un buen amigo, me dijo -no te preocupes guiatumente que sere el mismo que esta aquí sentado-.
Después de aquella ultima conversación en el Cafe y digo ultima, porque no volvió haber otra cita. En el momento que ocupo el cargo, le pusieron chofer, tenia cuatro secretarias, un montón de gente a su cargo y una agenda que no le permitía ni siquiera pensar o reflexionar ni hacerse consciente de lo que realmente le estaba sucediendo. Yo por mi parte al principio le llamaba por teléfono pero lo cogía una secretaria y le daba el mensaje, pero nunca obtuve respuesta, incluso le envíe algún que otro correo pero tampoco hubo suerte, al final pensé -he perdido un gran amigo-.

Pasarón diez años de ese ultimo cafe con aquel amigo. Un día, en una mañana otoñal donde los colores se mezclan unos con otros, y los días empiezan a ser mas cortos, sonó el teléfono, lo cojo y al otro lado oigo una voz desconocida, la voz de aquel que nunca pensé que me llamaría, era mi amigo.
Abreviando un poco la historia, mi amigo había pasado dos años en la cárcel por la mal llamada corrupción, a fecha de hoy estamos juntos recuperando el tiempo perdido e investigado todo lo que le aconteció en estos últimos diez años. Ha conseguido la paz interior así como la sabiduría de que todo es impermanente, interdependiente y esta en movimiento. Hoy ayuda a los demás de verdad de forma altruista desde el amor sin necesidad ser un alto cargo, llegando a la conclusión de que el origen de todo lo sucedido ha sido una inmadurez como ser humano, para poder gestionar altas responsabilidades así como millones de euros; y todo ello tiene como origen  los TRES VENENOS: la Ignorancia, la Avidez y la Aversión.

Un fuerte agrazo de alegría

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